Dr. José Gaviño

Implantes dentales


Un implante sustituye la raíz de un diente que ya no está. Aquí se plantea cuando el diente no se puede conservar, y no antes: si te propusieron uno y tienes dudas, se puede pedir una segunda opinión.

Primero: ¿se puede salvar el diente?

Esta página empieza por donde la mayoría terminan.

Un diente propio tiene algo que ningún implante reproduce: el ligamento que lo une al hueso, con los receptores que te dicen cuánta fuerza haces al morder. Un implante se ancla directamente al hueso y esa sensibilidad no está.

Por eso, antes de plantear un implante, se valora si la pieza se puede conservar con endodoncia, reendodoncia o cirugía apical. A menudo se puede, incluso cuando en otro sitio han dicho que no.

Cuando realmente no se puede —fractura vertical de la raíz, pérdida ósea avanzada, destrucción que no permite restaurar—, entonces el implante es la mejor solución disponible. Pero es una solución para un diente perdido, no una alternativa a tenerlo.

Planificación digital y cirugía guiada

Colocar un implante es, sobre todo, un problema de posición. Unos grados de inclinación o un milímetro de profundidad determinan si la prótesis quedará bien y si el hueso aguantará.

El proceso empieza con un CBCT, que da el volumen de hueso real en tres dimensiones, y un escáner intraoral, que digitaliza la boca sin pastas de impresión. Sobre esos dos modelos se planifica la posición exacta de cada implante antes de tocar nada.

De esa planificación sale una férula quirúrgica impresa en 3D que guía la colocación para que el implante acabe exactamente donde se había previsto. Se decide delante de la pantalla, con tiempo, y no en mitad de la intervención.

Cuando no hay suficiente hueso

Cuando un diente lleva tiempo faltando, el hueso que lo sujetaba se reabsorbe. A veces no queda suficiente para anclar un implante con garantías.

En esos casos se realiza regeneración ósea, que recupera el volumen perdido, o elevación de seno en el maxilar superior, donde el seno maxilar a menudo ha ocupado el espacio que antes era de la raíz.

Son procedimientos que alargan el tratamiento, y por eso algunas clínicas prefieren no plantearlos. Pero colocar un implante sobre un hueso insuficiente es hipotecar el resultado a medio plazo.

PRGF

El plasma rico en factores de crecimiento se obtiene de la sangre del propio paciente y se aplica para favorecer la cicatrización de los tejidos.

El Dr. Gaviño se formó en su aplicación a la implantología y la prótesis sobre implantes en un posgrado específico, y el PRGF es también la base de su investigación publicada en regeneración pulpar. Es, por tanto, una técnica que conoce desde la clínica y desde el laboratorio.

Después del implante

Un implante no es un tratamiento que termina el día que se coloca. Necesita un periodo de integración en el hueso antes de cargar la prótesis, y después revisiones y mantenimiento como cualquier diente.

La periimplantitis —la infección del tejido alrededor de un implante— es la principal causa de fracaso a largo plazo, y depende en buena medida de la higiene y del seguimiento. Eso se explica antes de empezar, no después.

Publicaciones científicas

Preguntas frecuentes

¿Duele poner un implante?
La colocación se hace con anestesia local y no se nota dolor. El postoperatorio suele ser más leve de lo que la gente espera, sobre todo cuando la cirugía ha sido guiada y el acceso ha sido mínimo.
¿Cuánto se tarda desde que se pone hasta que puedo masticar?
El implante necesita integrarse en el hueso antes de soportar carga, y ese periodo depende de cada caso y de si ha hecho falta regenerar hueso. Se plantea el calendario desde el principio, con una solución provisional mientras dura.
¿Un implante dura toda la vida?
Puede durar muchísimos años, pero no hay garantías absolutas. Depende de la higiene, del mantenimiento, de si se fuma y de las revisiones. Quien prometa un implante para siempre está vendiendo, no informando.
Me han dicho que no tengo suficiente hueso. ¿Significa que no puedo?
Normalmente no. Con regeneración ósea o elevación de seno se puede recuperar el volumen necesario en la mayoría de casos. Alarga el tratamiento, pero permite hacerlo con garantías en lugar de forzarlo.
¿Por qué primero intentáis salvar el diente?
Porque una raíz natural tiene propiocepción y reparte las fuerzas de la mordida de una manera que un implante no reproduce. Siempre que el diente sea salvable con un pronóstico razonable, conservarlo es mejor resultado que sustituirlo.
¿El cuerpo puede rechazar el implante?
El titanio no genera rechazo inmunológico como a veces se dice. Lo que sí puede ocurrir es que no se integre en el hueso o que con el tiempo aparezca una infección alrededor, que es lo que hay que prevenir con higiene y revisiones.

Antes de decidir, una valoración

Tanto si has perdido un diente como si te han dicho que lo vas a perder, vale la pena ver todas las opciones con el diagnóstico por imagen en la mano.

Llamar Cómo llegar